MELANCOLÍA

Melancolía de aquello cierto en que quisieras ver una pequeña incerteza resbalando.
La puerta casi cerrada con una luz de bombilla titubeante.
Todo está oscuro.
Sé que no hay marcha atrás en este camino, aquí me hallo, sin pertenecer, encerrada en un paréntesis eterno.
Si fuera alas.
No soy tierra y no puedo pertenecer a ninguna.
Nómada en una vocación ancestral en busca del perdón a aquello que fue y no fue.
Transito.
Los ayeres inundan la boca de mi estómago y cierran compuertas.
No es infelicidad, es un desasosiego de no poder dar el paso más allá de aquí.
No niego su belleza que cada día contemplo, admiro y agradezco.
Desarraigada de todo y de todos la prisión translucida en la que habito no se deja llevar por ese mar abierto.
No sé donde pertenezco.
No soy de ninguna parte y si alguna vez lo fui quedó en las páginas del olvido.
Melancolía del aire de una boca que sea puerto en el que amarrarme.
Soy un adios constante cargada de fantasmas y de vidas que ya no serán.
A veces fluyo.
Otras cual pato en pequeño estanque doy vueltas sobre mi misma sin encontrar las alas para dar el salto a la orilla.
Oscura noche oscura.
Solo las letras me salvan del marasmo, perdí la música.
Melancolía de no ser aún siendo en un vivir que amo como barca sin amarre, dejada a su deriva.

Nuria Barnes todos los derechos reservados.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

A %d blogueros les gusta esto: