Claroscuros

Fotografía: @stambolsky

Empecé a crecer en ti,

pero lloraba en mí,

las noches de luciérnagas se iban tornando oscuras y apenas era el principio de verano.

No, no somos mas que de nosotros mismos,

de nuestro ser bebemos y embriagarnos de nosotros sería senda,

pero no hacemos camino,

perdidos en veredas,

arrojados en cunetas de otros,

la esencia se diluye y la luz se apaga bajo un sol majestuoso que no puede con la sombra que creamos.

Arranqué mis botones,

rasgué mis telas,

lancé mis tacones al vuelo,

y entonces, solo entonces, pude verme,

ya no estaba sola,

mis ojos me miraban y acariciaban mi cuerpo.

Me senté a esperar contándome historias.

Sí, al otro lado de mi mirada,

caminan los pasos que calzaran mis zapatos y darán luz a mis sombras.

Vivir con aire

Quería ser poeta, y así me siento.
A días los naufragios aun balancean mi barco, pero ya no se hunde.
Hoy yo soy el yo soy,
me priorizo porque me amo,
no acepto etiquetas ni normas mas allá de las ineludibles,
no.
Ya no busco agradar si tengo que cambiar mi vestido.
Nací desnuda, y sin ropa vivo más allá de algunos trapos necesarios que solicita el decoro.
Quise amarte, pero amar y querer no pueden ir cogidos de la mano,
querer es posesión,
amar es libre,
y se posa en ese ser que no premeditas, en ese instante, en ese recodo del camino, en vivir con aire.
No, ya no respiro otras bocas,
respiro de mí,
y si compartiera el aire,
que se expanda en átomos de un amor que no entiende de cuentos ni de cuentas,
solo amar, sin más ni menos.
Te dejo la palabra,
me quedo con mis gestos.
Hoy escribo, mañana no lo sé,
por eso me desnudo en cada verso.