MELANCOLÍA

Melancolía de aquello cierto en que quisieras ver una pequeña incerteza resbalando.
La puerta casi cerrada con una luz de bombilla titubeante.
Todo está oscuro.
Sé que no hay marcha atrás en este camino, aquí me hallo, sin pertenecer, encerrada en un paréntesis eterno.
Si fuera alas.
No soy tierra y no puedo pertenecer a ninguna.
Nómada en una vocación ancestral en busca del perdón a aquello que fue y no fue.
Transito.
Los ayeres inundan la boca de mi estómago y cierran compuertas.
No es infelicidad, es un desasosiego de no poder dar el paso más allá de aquí.
No niego su belleza que cada día contemplo, admiro y agradezco.
Desarraigada de todo y de todos la prisión translucida en la que habito no se deja llevar por ese mar abierto.
No sé donde pertenezco.
No soy de ninguna parte y si alguna vez lo fui quedó en las páginas del olvido.
Melancolía del aire de una boca que sea puerto en el que amarrarme.
Soy un adios constante cargada de fantasmas y de vidas que ya no serán.
A veces fluyo.
Otras cual pato en pequeño estanque doy vueltas sobre mi misma sin encontrar las alas para dar el salto a la orilla.
Oscura noche oscura.
Solo las letras me salvan del marasmo, perdí la música.
Melancolía de no ser aún siendo en un vivir que amo como barca sin amarre, dejada a su deriva.

Nuria Barnes todos los derechos reservados.

De ayeres

Quiza me quede en ese horizonte,
prendida de ese sol que apenas nace y todo lo entrega,
como fui, como soy,
amanezco pasión y pasión por vivir me arrastra al sueño,
pasión de ti que caminas y de mi que doy pasos,
de esa luz que me llega y me abraza para quedarse en mi cuerpo,
y al avanzar ese tiempo indefinido que en realidad somos,
se prende en mi alma,
esa esencia de mí que soy,
y te miro y sonrío,
quizá te esté cantando pero no puedes escucharme,
quizá di el paso equivocado y caí unos instantes,
pero aquí estoy de nuevo, elevada,
a ratos en pirueta otras fluyendo con el aire,
quizá mis labios tocaron el suelo,
pero hoy besan brisa,
saben vida,
respiran ser,
ese que soy a pesar de todos mis ayeres muertos.