Ausencia


A veces, el tiempo se para pero el reloj sigue avanzando, un bucle de momentos que no quisieras te atrapan, y pese al amor de los que te aman, las risas, el maquillaje, los tacones, la palabra… Solo el silencio brota de tu pecho. Son esos momentos de vida entre paréntesis, esos pasos lentos sobre una cuerda floja que sabes sin red, ese dolor que se asienta en el estómago, rompe el sueño y clama en tus oídos ese murmullo incesante que agota de piel y alma…

A veces, sí, eres solo silencio que a instantes se interrumpe, cuando el aire te permite respirar.

Com no / Como no


COM NO

Com no somriure a la finestra de la teva boca,

allà on ens trobem de tacte i de paraula per crear nous móns i nous somnis,

com no deixar-se anar tot lliscant per la teva mirada,

la que em recorre de desig i de bellesa,

la que dibuixem a l’aire que ens contempla,

com no,

si el sí a la vida ens omple el paladar de sabors cada vegada en estimar-nos

COMO NO

Como no sonreir en la ventana de tu boca,

allí donde nos encontramos de tacto y de palabra para crear mundos nuevos y sueños nuevos,

como no dejarse ir resbalando por tu mirada,

la que me recorre de deseo y de belleza,

la que dibujamos en el aire que nos contempla,

como no,

si el sí a la vida nos llena el paladar de sabores cada vez que nos amamos.

Vull – Quiero


Vull el teu desitg al camí que recorre la meva esquena quan em dono la volta per mirarte,

la tardor de la teva mirada al coll al besarme quan els teus llavis en miren,

la pell que em dibuixa d’alé i de somriures,

vull cada moment que el temps ens regala per coneixens per dintre,

cada segon etern entre els meus llavis i  les teves paraules que devoran la sabiesa dels meus contorns…

Vull.

Quiero tu deseo en el camino que recorre mi espalda cuando me doy la vuelta para mirarte,

el otoño de tu mirada en mi cuello al besarme cuando tus labios me miran,

tu piel que me dibuja de aliento y de sonrisas,

quiero cada momento que el tiempo nos regala para conocernos por dentro,

cada segundo eterno entre mis labios y tus palabras que devoran la sabiduria de mis contornos…

Quiero.

Reencuentro


Disculpas por las ausencias, pero a veces no puedo evitar ese claro oscuro de Caravaggio, y perderme tras sus sombras… Besos

Me da igual la ausencia o la presencia, me da igual el ritmo de tu historia o la historia sin tu ritmo, me da igual el relato de tu cuento que el cuento de tu relato, el cinismo de tu sonrisa que la sonrisa de tu cinismo, el adios sin dos palabras que la posdata de una carta nunca escrita, me da   igual el rojo de tus entrañas que el negro de tu alma, la verdad de tus historias o las historias reales, me da igual el calor de tu morada que el color de tu derrota, me da igual si ríes o si hablas, que no tanto si de falso te atragantas, me da igual el rencor de las palabras y las palabras que destilan rencores, no me da igual un escoces que uno de garrafa, un buen beso que una boca mal besada, un tinto de crianza que un joven sin solera, una mirada turbia que una mirada profunda, no me da igual lo parco de tu adios ni el adios que trae la parca, pero aquí preparada me acomodo en mis aposentos, por si a ella no le diera igual y a él tampoco y decidieran venir y en ellos encontrarse.

Deseo


Quiero que seas el principio de un nuevo tiempo,

el fin de las dudas,

la placidez de ser a tu lado siendo un tu y un yo encantados de ser nosotros,

quiero un paseo en el frío y la calidez en tu mirada,

tu mano en mis días de sol y de luna,

quiero esos momentos nuestros que solo saben nuestros ojos,

quiero, solo quiero para darme, para darte, para darnos.

Vivir, dicen…


Quiso levantar aquel peso del alma,

pero no podía,

el reloj marcaba menos cuarto de vida,

y no sabía que hacer con ella,

si ahogarla o ahogarse en ella,

si descreer como siempre hizo o creer como nunca supo,

dichoso aquel primer San Manuel, que era bueno a ratos y martir de si mismo,

trágicas las costuras de la incertudumbre,

beso frío el que en el lecho del adios pronuncia todo lo no dicho,

que macarra la vida que nos empeñamos,

aprendiz de lo que no somos,

mas allá de almas desnudas que rezan, creen o ayunan de incertidumbres.