Poesia

Ser

Qué difícil es a veces esta piel con la que nací, sensible y dura a la vez, que en instantes como este me hacen tragar lágrimas y sonrisa, si la oscuridad no estuviera cayendo, y frente a mí tuviera un espejo, mi cara sería una mueca, la de esas muñecas mal dibujadas con una expresión borrosa que no dice nada. Son momentos en que la vida se atraganta, y sobre el alambre no sale el paso hacia delante, pero tampoco te caes, eres el payaso triste, el trapecista sin red, el Titanic y el montañero que llega a la cima del Everest.
Y sin embargo, no querría otra vida que la mía, que ojos tengo llenos de seres y paisajes, manos de caricias, boca ebria de labios y besos, olfato de aromas que el vivir deja, sin más químico que el que nosotros somos. Hoy soy la esquina doblada del libro usado, el apunte entre dos, la letra que no rima o la rima que se equivocó al elegir la letra, hoy soy un día lleno de vidas y de momentos, de la risa que llora y la lágrima que de emoción penitencia el rostro, hoy soy, lo que al nacer conjugaron los dioses, la química y las estrellas, soy mi única voz como siempre fui yo misma, menos durante mi secuestro, pero no hay penas para las penas pobres ni para las ricas o son inversamente proporcionales a lo que debieran ser. No, no me digas nada porque sorda ando de palabras huecas hace demasiado, o elijo lo que leo o lo que me cuentan, y oscura ya la noche, cerraré los dolores y el día, y mañana temprano tomaré de nuevo el camino, y dejaré piel a cada paso y olor a amor en cada mirada, porque odiar se me olvidó en una esquina hace algunas temporadas.
EDWARD HOPPER: MUJER AL SOL

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Poesia

Existo porque te escribo

Os dejo este poema, por la gran acogida que ha tenido.De mi pluma nacen versos desde que duermes conmigo,
nunca sé cuándo has llegado,
pero sí cuándo te has ido,
porque el lecho que era cálido,
se cubre de un manto frío.
No escribo para que lean,
escribo porque he nacido,
y en mi vientre nacen versos,
y con ellos me desvisto.
No quiero premios ni honores,
te quiero a ti en mi ombligo,
mi boca contra la tuya,
y dos cuerpos en conflicto,
buscando dar más placer más allá de recibirlo,
y en mi pecho palabras,
que tu lames con delirio,
y en mi mirar tus labios,
que devoro sin principios,
quizá yo ya nací palabra,
o quizá aún no he aprendido,
que màs me da ahora el mundo,
que en tus ojos se ha fundido.
Solo anhelo de ser,
ser eterna en tu apetito,
y no saciarme de ti,
y que tú sientas lo mismo.
Esto es un acto de fe,
como creer en lo que escribo,
y para nada me importa
lo que opinen eruditos,
como son para lo nuestro,
sordos mis dos oidos,
el que se oye con los ojos,
y el que convierto en ruido.
Y no es por este amor,
que a traición me ha invadido,
maravillosa su estancia,
en mi ser más infinito.
Y que la sombra no llegue,
ni debajo de un olivo,
y que el sol nos cubra enteros,
que de sudarnos vivimos,
y sin darnos cuenta somos,
una fusión del destino,
en ti lo renuncio todo,
porque de ti he renacido.

Poesia

Homenaje a José Cantabella

Hoy mi corazón y mi Alma están en Murcia, dónde nació mi abuela Barnes, me hubiera encantado estar ahí, pero en estos momentos no puedo viajar. Pero estaré en el homenaje al gran poeta y amigo, a un gran ser humano Jose Cantabella, al que tanto echamos de menos, sobretodo su mujer, compañera y gran amor, Carmen Molina Cantabella, una mujer fuerte y valiente, a la que le mando todo mi cariño, que es mucho, para ese momento, en que los versos recitados por amigos y compañeros, se eleven en el aire, y vuelen libres, con esa libertad que tanto le gustaba a Jose y lleguen hasta él, a ese lugar dónde la luz se hace más bella, porque la habitan aquellos que a su paso dejaron bondad y belleza.
Te echamos de menos, mucho, pero siempre estarán tus versos, que entre todos impedirnos que caigan en el olvido, porque los grandes, amigo, deben estar en el lugar que se merecen, y tú eres grande, aunque tu humildad y tu lucha, no dejarán que tu nombre se alzará más. Y es que algunos, no somos de este mundo a la deriva, somos náufragos de nuestro pensamiento y nuestra palabra, pero eso, querido amigo, te ha hecho aún más grande.

Poesia

Brújula interior

Se sentó tras el escritorio tantas veces soñado, buscado, lo acariciaba, lo olía, ya tenía uno de sus sueños. La casa había ido tomando forma, primero el calor humano y el de sus animales, cada rincón de aquellos muros con más de doscientos años transmitían paz; luego vinieron las pequeñas reformas y la pintura, y por fin, convertirlo en un hogar, su hogar.
Los últimos dos meses, entre biblioteca y anticuarios, los días habían volado, pero ver cada rincón de la casa le erizaba la piel, había sido una larga travesía por el desierto, pero por fin su brújula la había depositado dónde pertenecía, solo le faltaba averiguar el porqué.

Poesia

Sin título

EL DÍA SIGUIENTE: EDVARD MUNCH

Sabía que estaba maldita, que seguia en pie por los tres ángeles que la protegían, pero no hay peor maldición que el odio que alguien destila sobre ti día a día…
No le hacia falta remontarse a sus ancestros, ni viajar fuera de su cuerpo, porque aún vestida de protecciones, el odio enquistado abria la brecha bajo sus pies cada día más.
Fue entonces cuando decidió desaparecer por un tiempo ilimitado, dejar de ser, y bucear en una vida recien descubierta.
Fue a youtube, buscó a Maria Callas, y se fundió en el dolor de ambas, empezaba otra vida, su tercera y última etapa de vida.

Poesia

Final

Quiso que la hora de la muerte fuera infinita, eligió las doce, todas las horas se marcan a las doce, cogió el revolver, lo metió en su boca y disparó.
El reloj de pared Art Deco, tocaba el fin de su canción, cúando el cerebro dejó de funcionar para siempre.
Estaba muerta. Esa vez lo había conseguido, sus otros escarceos con la muerte, se decía que eran femeninos, las mujeres recurren a las pastillas.
Ya no le quedaba nada, había derrochado todo lo que en la vida se puede disfrutar y llorar con desmesura.
No dejó nada, más que los gastos fúnebres pagados y la seguridad de que sus animales, vivirian bien.
Se fue sola, sin miedo y sin fantasmas a sus espaldas, como siempre quiso.
Ya era solo energia sin materia por la que preocuparse, ni dolores ni tallas vestían aquellos instantes.
Miró su cadaver, horrible, aquello no había quien lo arreglara, pero las instrucciones tras su muerte estaban claras. Féretro cerrado.
Antes de irse, se aseguró, que uno de sus amigos entreba en la casa, la encontraba, y ponia música, Lenny Kravitz, “Lets love rule”. Se despidió de su maltratado cuerpo y de su agotada mente. No habia luz. Y se dejó llevar, quien sabe, quizá en aquella nueva vida encontrara el átomo con quien fusionarse.

Poesia

Brote

Claman en días como hoy los sonidos del fin de los tiempos,.
en los oídos retumban ruidos inexistentes para el resto,
expías ante la Santa Inquisicion los pecados en el potro del s.XXI,
el dolor muerde cada fibra de tu cuerpo,
gritarías, pero hasta respiras pidiendo permiso,
una niebla gris te cubre del mundo en que la vida pasa,
tú, cadáver de ti mismo resistes porque humano es sobrevivir,
lloras, sí, lloras en silencio,
mientras tus manos y tus piernas gritan al cielo,
le piden que se rompa de una vez en relámpagos y truenos,
y que el agua bañe los campos secos hasta que el sol se imponga,
entonces, puede que recuperes la paz perdida,
sientas que la vida vuelve a brotar en ti de nuevo.
Pero el cielo sigue oscuro,
en esa oscuridad que somete a los malditos,
que otras vidas, que otros pecados cometidos para pagar en esta con el dolor aciago que nos cubre de delitos que fueron,
y no sabes a quien clamar para que apacigue lo que no puede ser calmado,
solo ganas de derramarte, de dejarte caer,
ni tocar ni ser tocado,
no, como leprosos, en los días de dolor cualquier contacto aumenta la condena,
no se si debiera escribir o publicar esto,
pero el dolor necesita expresarse,
y solo de esta forma sé hacerlo,
perdonad mis diatribas contra el mundo en días así,
a quien le importa más que a mi cuerpo que sangra hacia dentro
y a mi mente que necesita estallar hacia fuera.
Y pido, ruego al cielo el fin de este calvario.
Me recojo en mi, en mi sombra inexistente, y hecha un ovillo de tormento,
espero la calma como gota de agua en el desierto del que tiene sed,
a lamentos silenciosos,
solo mis letras me salvan del desconsuelo de la impotencia,
ante lo que no tengo remedio.